Historia medieval

En este texto podemos leer los primeros libros o documentos en los que aparece escrito por primera vez el nombre de Baños.

Texto del libro “La Rioja de Cabo a rabo” de Roberto Iglesias Hevia.

Foto de una excavación de planta antropomórfica
Necrópolis medieval

Siguiendo con las investigaciones arqueológicas, realizadas en el entorno de la iglesia de Baños de Río Tobía, entre los elementos localizados, podemos destacar la necrópolis medieval con 24 tumbas todas en terreno natural. La mayoría de planta antropomórfica (13 con cabecera circular y una cuadrangular) y tres de tipo bañera (siglo XI y la segunda mitad del XII, si bien la tumba de tipo bañera, con cubierta de lajas, podría alcanzar los inicios del siglo XIII, según los resultados obtenidos en las pruebas de C14). Otras siete estaban muy deterioradas. Sólo dos tenían una cubierta con lajas de arenisca y una tercera, con signos de haberla tenido.

La cerámica encontrada, según apuntan, es en su gran mayoría de cocina, con fondos planos y bordes revueltos, realizadas con pastas grises y cocciones reductoras. La colmatación del silo se produjo en torno al siglo XI y XII; dicho silo excavado es un lugar de almacenaje de grano, una forma antigua, muy extendida, para conservar el grano de las cosechas.


En este primer párrafo podemos leer como Santo Domingo de Silos (1.000-1.073) tuvo sus raíces familiares en Baños de Río Tobía por parte de la madre y como incluso algunos escribían su nacimiento en esta localidad.

Compendio Historial de la Provincia de La Rioja de Fray Mateo Anguiano, finales del siglo XVII.

El escritor nos describe una ermita dedicada a San Juan Bautista, dentro de la cual existiría otra bajo tierra dedicada a Santa Coloma ya que según este texto la santa vivió aquí retirada antes de su martirio.(Según la tradición esta ermita estaría cerca de lo que hoy es la calle San Juan).

Compendio Historial de la Provincia de la Rioja de Fray Mateo Anguiano, finales siglo XVII.

En este tercer párrafo escribe sobre la antigüedad de la talla de la Virgen de los Parrales, la aparición de la misma y la devoción que le tenían los muchos Anacoretas que habitaban en las cuevas de la ribera del Najerilla.

Compendio Historial de la Provincia de la Rioja de Fray Mateo Anguiano, finales del siglo XVII.

La talla de la Virgen de Los Parrales, podemos decir que es de finales del siglo XIII o principios del siglo XIV, hacia el año 1300, talla tosca de estilo Gótico rural, está retocada en la policromía de las manos y el rostro de la Virgen y el Niño, su mala restauración hace perder la gracia y expresividad gótica original. En origen se concibió como una talla desnuda, por eso está policromada, pero después se vistió y se le puso corona, tal como está hoy en día, para lo cual pudo ser modificado su peinado original.

Elementos góticos: Es un gótico muy establecido, encontramos elementos que nos indican que la talla está muy alejada de la inexpresividad románica, como la sonrisa gótica que esboza la Virgen, la mano bendecidora del niño, el niño enseñando las rodillas, la relación entre la madre y el hijo, todo esto es impensable en la severidad románica y por último la mano muy torcida hacia atrás esto es típico del gótico francés, este elemento fue introducido en La Rioja por los López de Haro.


El 4 de octubre de 1254 falleció en Baños, don Diego López III de Haro, Señor de Vizcaya, con el propósito de aplacar sus dolores reumáticos, se bañaba envuelto en una sábana impregnada de alcrebite o azufre, y pegándole fuego por descuido un criado, se quemó sin poder ser socorrido . Su cadáver recibió sepultura en el Monasterio de Santa María la Real de Nájera.

Foto del letrero de la calle Castillo
Calle castillo

Curiosidades sobre “el castillo”, este estuvo situado en la calle de su nombre, fue dado en 1393 por el rey Enrique III a don Diego López de Zuñiga que luego compraría a Juan Alonso de Montemayor diversos derechos en esta zona.

Existía un castillo o torreón construido en el siglo XI que servía para defender y administrar el territorio, que según el catastro del Marqués de la Ensenada era de forma cuadrada y tendría las siguientes medidas traducidas al sistema métrico actual: 9,80 metros de altura y 11,71 metros por cada lado.

Junto a esta torre descrita, en el siglo XIV, los Zúñiga levantarán su castillo descrito por dicho Catastro entre las propiedades de la marquesa de Astorga y condesa de Nieva de esta manera:

“Tiene un castillo y fortaleza antiguo sin utilizar servicio, de catorce varas de ancho y otras tantas de fondo y cinco estados de alto de mampostería a picón con cuatro cubos a los cuatro extremos, y está a la salida de dicha villa en el campo y questa de su ribera afronta por todos aires con exidos.”

Catastro del Marqués de la Ensenada

Ya hemos dicho la situación del mismo, y todos los bañejos entrados en años podemos recordar que casi hasta finales del siglo XX la zona del barranco que va desde aproximadamente la Plaza Mediavilla hasta la fuente, que es la que corresponde a la parte de abajo donde se situaba la fortaleza era conocida como “la barbacana”.

Una “barbacana” era la estructura defensiva medieval que servía como soporte al muro de contorno o cualquier torre o fortificación, adelantada y aislada, situada sobre una puerta, poterna o puente que era utilizada con propósitos defensivos. Las barbacanas estaban por lo general situadas fuera de la línea principal de defensa y conectadas a los muros de la ciudad por un camino fortificado.

Baños de Río Tobia perteneció al Condado de Nieva, incluso a sus antecesores los Zuñiga, así en el año 1387, las villas navarras de Zúñiga y Mendavia además de las riojanas de Clavijo, Baños, Huércanos y Bobadilla, pasan a pertenecer a Iñigo Ortiz de Zuñiga al concertarse su matrimonio con la hija bastarda del rey de Navarra Carlos III y gracias a este factor fue en su tiempo el miembro del linaje Zuñiga más vinculado a la vida política del vecino reino de Navarra.

Debido al apoyo de Iñigo Ortiz de Zuñiga, en las trifulcas entre Castilla y Navarra, el Rey Juan II de Castilla en 1443, hizo merced a los concejos de Baños de Río Tobía, Huércanos y Arenzana de Abajo de apartarlos de la jurisdicción civil y criminal de la ciudad de Nájera, cabeza de merindad.

El Castillo de Clavijo, signo emblemático en la historia de La Rioja, fue vendido por escritura otorgada en Baños de Río Tobía el 28 de Mayo de 1476, por la cantidad de 430 mil maravedis a los Condes de Aguilar, Señores de Cameros, por D. Pedro de Zuñiga, hijo mayor de Diego López de Zuñiga, Señor de Clavijo, Nieva, Arenzana, Tobia y Baños.

Don Pedro de Zúñiga construyó en 1483 una cava y una barrera en torno al castillo. De ello se quejaron los vecinos de Nájera, por lo que los Reyes Católicos mandaron derribar la cava y la barrera, aunque las obras debieron de proseguir ya que en 1484 y 1485 se reiteran las órdenes de derribo. Este había servido de defensa contra las incursiones navarras pero en estos años la pugna se establecía entre Velascos y Manriques.

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